
POR UNA ARGENTINA CON REGLAS DEL ARTE VIRTUOSAS
diciembre 30, 2009I- SITUACIÓN
El país tiene problemas serios y estructurales, desde la infraestructura hasta lo social.
Algunos decididores claves (electos y no electos), desde hace décadas, es evidente, que no actuaron en sus respectivas misiones y competencias con las “Reglas del arte virtuosas” de sus quehaceres.
No son hechos puntuales, se fue construyendo un proceso del “mal hacer”.
Éste se construyó porque primó la idea de la urgencia y no la de importancia en las respuestas que se le dio a los temas y problemas sobre los que tuvieron que decidir. Se inicia soportándose en y con la idea de “zafar”; esta idea dio lugar a la del “sé igual”([1]), la que le abrió las puertas del “como si”. El “como si” se sustenta en la “apariencia” y que en su estadio más perverso es la mentira y la falsedad que victimizaron y que persisten en victimizar a la gran mayoría de los ciudadanos sin pudor ni piedad, y vergonzosamente hasta con ostentación. Aquéllas se culturalizaron para los argentinos, desinteresándose de principios, valores y formas que exige la primera necesidad humana: la sociabilidad, que es el vivir reconociendo al otro, para construir comunidad afectiva, de saberes, de interés, de creencias, de quehaceres.
A título de ejemplo, por ser el hecho más reciente y más conocido de anomia nacional con repercusión internacional, a nivel de instituciones y decididores, es el caso que protagonizó nuestro Director Técnico de la Selección Nacional, el Sr. Diego A. Maradona. Ignorando que nos representa, a nosotros y al país, ante el mundo, se dirige irrespetuosamente a la opinión pública, entre la que nos encontramos, y no es sancionado por ninguna Institución Argentina Gubernamental (Secretaría de Deportes), ni del quehacer futbolístico (AFA), ni mediático (Asociación Periodistas Deportivos), ni educativo (Ministerio de Educación), ni gremial (Asociación de Directores Técnicos y de Jugadores). El límite nos los tuvo que poner el mundo a través de la FIFA.
II- LA ANOMIA Y SUS CONSECUENCIAS EN LOS QUEHACERES
La sociedad argentina padece de anomia (Durkheim),y lo grave es que, desde hace tiempo, se inició el proceso de profundización.
En general se presume que la anomia queda solamente situada en “ese desvío” de la norma que se trate. Esto es así cuando el “desvío” es reparado y se vuelve a “la normalidad” de la norma.
Al estar en marcha un proceso de anomia en el nivel de desarrollo que tiene en la Argentina, el “desvío”, por la amplitud, por la diversidad, la repetición, e intensidad del mismo, da lugar a una recurrencia sostenida, construyendo el “proceso de anomia”. Su sinergia da lugar a un proceso retrógrado de la persona responsable del desvío, de quien lo tolera, de la actividad que realiza, de los destinatarios para quienes se ejecuta y de la comunidad profesional y civil en la que sus conductas son toleradas. En muchos casos avaladas y promovidas.
Este proceso no debe confundirse con el “desorden de la innovación”, éste último construye.
En ese proceso de “retrogradación”, además de degradar las ideas, va degradando creencias y pensamientos porque los nuevos y nuevas son de menor nivel de desarrollo y exigencia. El indicador más evidente de esta degradación es la del lenguaje. Se reducen las palabras, cada vez se habla menos y peor. Donde no hay palabra hay violencia. Aquí, el “mal hacer” se soporta en el “mal pensar” y “mal decir” cuya consecuencia es el “mal vivir”. Deja sin fundamento a la ética. “El medio debe corresponder a la dignidad del fin y lo verdadero no puede surgir de la apariencia y de la ilusión, sino de lo verdadero” (G. W. F. Hegel)
III – LAS COMPETENCIAS DE LOS “QUEHACERES”
Las competencias las entendemos como las incumbencias, que son las pericias, aptitudes, idoneidades para hacer algo o intervenir en un asunto determinado.
Todas las artes tienen diferentes competencias pero, la estructura de todas ellas se logra a través de conocimientos (conceptos), habilidades (destrezas), experiencias (vivencias) y actitudes (disposición de ánimo a…)
Cuando las ideas pasan a ser creencias (Ortega y Gasset) las primeras se han culturizado, por ende, son aceptadas, exigidas y habilitadas a través de los procesos de información y formación que crea la sociedad en cada tiempo y lugar. Son los sinfín de “sobrentendidos” que permiten vivir en comunidad.
Si analizamos los componentes de la estructura de las competencias todos se centran en las personas y sus vínculos. Las competencias para descubrirlas, utilizarlas, desarrollarlas y conservarlas se organizan en asociaciones e instituciones que se las categorizan en “profesionales”.
IV – REGLA, ARTE y VIRTUD
Al sólo efecto de ser operativos definiremos
REGLA
Etimológicamente: (latín, regula) “aquello que ha de cumplirse, por estar convenido por una colectividad”.
Filosóficamente: según José Ferrater Mora “Cabe entender por regla, toda formulación que enuncia como hay que proceder dentro de una determinada esfera de posibles acciones.
En cualquier caso una regla indica lo que es admitido y lo que no es admitido”.
Las “reglas prácticas” (Kant) expresan aquello que, dado un principio general hay que hacer par actuar rectamente. No son derivables lógicamente de los principios, estando contenidas únicamente en la determinación general de la voluntad.
Sociológicamente:
Luciano Gallino habla de géneros de tipología de las normas.
La tipología tradicional (1906) distingue entre normas de uso (usanzas o maneras), normas de costumbre, normas morales (son una forma restringida de las precedentes) y normas de derecho (consuetudinarias y estatutarias) y debemos agregar las normas TÉCNICAS dirigidas a regular actividades productivas y expresivas de carácter recurrentes.
Otro de los géneros descriptos por Gallino distingue:
- El contenido (correspondencia a un objetivo o a un medio, formulación prescriptiva o proscriptiva)
- Los tipos de sanción máxima o mínima, represiva o restitutiva, negativa o positiva, es decir en de compensación
- La aceptación de la Norma (medida del consenso)
- El modo de transmisión
- La fuente de autoridad atribuida a la Norma (la tradición , el derecho, un ente sobrenatural, la opinión pública)
- El campo de aplicación de la Norma
- Los orígenes (instauración formal, desarrollo espontáneo o tradicional
- Aspectos formales de enunciación (explícito, implícito, genérico, específico, rígido, flexible).
ARTE
Etimológicamente (latín ars – artis): “conjunto de preceptos y reglas necesarias para hacer algo bien”
Filosóficamente: J. Ferrater Mora, habla del “arte de vivir, el de escribir, el de pensar; “arte” significa en este sentido una cierta virtud o habilidad para hacer o producir algo”. Este hacer o producir se hace por industria y habilidad del hombre y en este sentido se opone a la NATURALEZA.
Sociológicamente: Luciano Gallino sostiene que en la historia de la Sociología del Arte puede observarse
a) La acentuación de la dimensión genética que equivale a poner en primer plano el momento en la producción de la obra.
b) La acentuación de la dimensión sintáctica apunta a seguir las huellas del artista y críticas que hablan de los fines del ARTE a discutir sobre el valor relativo o absoluto del arte.
c) La acentuación de la dimensión semántica, relativa a la correspondencia entre la obra de arte y la sociedad, ha dado lugar a que el “Arte refleja su tiempo”.
VIRTUD
Etimológicamente: (latín: virtus)
Poder o potestad de obrar y recto modo de proceder
Filosóficamente: virtud significa “fuerza”, “poder”, “eficacia”.
La virtud es respecto a una cosa aquéllo que completa la buena disposición de la misma, lo que la perfecciona; en otros términos, la VIRTUD de una cosa es, propiamente hablando, su bien pero no un bien general y supremo, sino su bien propio e intransferible.
De la virtud podría decirse que hace que cada cosa sea lo que es.
Platón habló de las cuatro Virtudes Cardinales: prudencia, moderación, fortaleza y justicia.
Aristóteles distinguió Virtudes “éticas” (llamadas asimismo morales) y Virtudes “dianoéticas” (llamadas asimismo intelectuales).
Las primeras proceden de un hábito (ethos). Las segundas deben su origen y desarrollo a la institución, por cuya razón requieren experiencia y tiempo.
Nuestra concepción de la virtud es que no sólo debe limitarse a lo moral, sino que también ha de ser una aptitud.
V – LOS DESEQUILIBRIOS POR INEQUIDAD
Si analizamos la evolución de la tecnología, vemos que su crecimiento y evolución es exponencial. Si analizamos la situación político-social de los argentinos advertimos, contrariamente, su regresión, su decrecimiento.
Lo inexplicable es que cualquier análisis de relación Recursos – Población – Educación – Resultados, no soporta ninguna justificación.
La situación media de regresión individual, social, política e institucional, no puede sostenerse con ninguna justificación racional.
La dirigencia de todos los ámbitos, pero fundamentalmente la política, debe revisar las Reglas del Arte de los Quehaceres aplicados hasta ahora.
Si realmente nos interesa generar oportunidades para todos los ciudadanos, integración para las comunidades y desarrollo para el país, que es el fin y razón de ser de la política, debemos plantearnos como objetivo que los QUEHACERES de los distintos ámbitos se efectúen con las REGLAS DEL ARTE VIRTUOSAS.
VI – LOS QUEHACERES CON LAS REGLAS DEL ARTE VIRTUOSAS.
Los decididores claves (electos y no electos) son los responsables de dar respuesta a los desequilibrios originados por la INEQUIDAD.
La política es una cosa muy seria para dejársela sólo a los políticos, por ello, se debe iniciar un proceso que nos obligue a comenzar por el principio. “Si quieres conocer algo nuevo, recurre a los clásicos” (Unamuno).
La dirigencia, fundamentalmente la política, debe recurrir y habilitar a quienes conocen, transmiten, preservan y desarrollan las competencias de los distintos quehaceres; debe bregar para que cada decisión que se tome tenga en cuenta todo el proceso del tema o problema que se trate, los recursos necesarios que su solución exige y los beneficios para la población objetivo, la comunidad que los contiene y el país todo.
Las organizaciones profesionales, especialmente los consejos, son los referentes naturales de dar soporte a los decididores en cuestiones político-sociales para revertir el proceso de regresión ya instalado y culturizado. Quien ama lo que hace lo preserva y desea su desarrollo.
El objetivo es fácil fijarlo. Lo difícil es dar el primer paso para iniciar el camino que nuestra generación se debe. No intentar ese camino será cometer el peor delito que puede cometer una generación, un líder, una agrupación política o una institución: no haber entendido su tiempo y no dejar ningún legado que propenda a superar lo vivido.
Proponemos que desde los Consejos Profesionales se dé el primer paso para ayudar a los decididores a que ellos den el suyo. Así dejaremos el legado de esta dirigencia, que propuso preocuparse y ocuparse para que los quehaceres se piensen y se ejecuten conforme a las REGLAS DEL ARTE VIRTUOSAS. Si no se logra no es punible. Lo que es punible es no haberlo intentado.
[1] El humor es la exageración de lo que sucede . El personaje”Minguito”del actor Altavista , lo instaló y prendió en el imaginario argentino porque en esa actitud actoral nos sentíamos incluidos