
¿La violencia en la escuela o la escuela de la violencia?
septiembre 19, 2008La sociedad es la escuela de las escuelas. Y la Argentina se ha constituido en una Escuela no Formal de Formación para la Violencia. Una escuela que forma a través de sus actos, de su historia y sus representantes.
Como toda escuela, tiene un M.A.E.S.T.R.O.; pero un maestro que es comunitario, institucional y transversal; no es personal como lo es el maestro en los colegios.
El M.A.E.S.T.R.O. (Método, Aceptación, Ética, Servicio, Trabajo, Resultado, Organización), como todo educador transmite, comunica, forma y habilita a través del proceso educativo.
El proceso de construcción de leyes, su registro y su cumplimiento, es el Plan M.A.E.S.T.R.O., transversal a todos los aspectos que afectan a las personas. El proceso por el cual se designaron Legisladores, Jueces y Funcionarios Públicos es un Programa M.A.E.S.T.R.O.
Los Legisladores, son sus escribientes, los Jueces, sus custodios y los Servidores Públicos, sus administradores. Definen las conductas a las que deben adecuarse los otros.
Algunas clases magistrales de violencia:
La legislación de la Violencia:
¿No es acaso Violencia aprobar una ley (24076 – Privatización de Gas del Estado) con un “diputado” trucho?
Fue violenta la sanción de la ley de Reforma Laboral, promulgada gracias a las “coimas en el Senado de la Nación”.
La institucionalización de la Violencia.
Los instigadores y golpistas que ejecutaron los Golpes de Estado, quebrando la estructura jurídica, institucional y social del país, son violadores por excelencia.
Estamos llenos de mandones y por ende, de sus aláteres naturales: los matones.
La Elección de la Violencia.
La Justicia Electoral debe aprobar las listas de los distintos partidos. Cada vez que los Legisladores rechazan a un elegido, agreden a 400.000 electores.
La economicidad y la empleabilidad de la Violencia.
La bicicleta financiera y la estatización de deuda privada dejaron de la noche a la mañana al 60% de los habitantes debajo de la línea de pobreza. A millones de chicos de 0 a 6 años de edad los convirtieron en víctimas indefensas. Con disminución de la masa neuronal y previsibles dificultades de aprendizaje.
La judicialización de la Violencia.
El caso IBM – Banco Nación lleva 15 años sin resolución, el caso por la mafia del oro 12 y por el atentado a la AMIA se absolvió a los cinco sospechosos que estuvieron presos por complicidad.
La culturización de la Violencia.
La televisión es la auténtica Academia de Lenguaje Degradado. La degradación del lenguaje lleva a la del pensamiento.
La cultura del “boliche”, que exige hacer “la previa” para rematarse con alcohol convirtiendo la fiesta en una fábrica de hipoacúsicos. Y donde no hay palabra hay violencia.
La deportividad de la Violencia.
El fútbol, el deporte y el negocio de la violencia, se apropió de las instituciones destruyendo la línea afectiva con el barrio, la institución y sus alegrías y pesares.
No es un tema menor, el deporte es la mejor forma para que los jóvenes incorporen las leyes y el comportamiento legal. A través del juego aprenden a enfrentar la alegría del triunfo con respeto, la adversidad de la derrota con hidalguía y renovar la esperanza de vencer en el próximo evento.
Los grandes debemos crecer y animarnos a ser adultos. ¡Adultos! La Argentina contemporánea tiene una minusvalidez de adultez. Todo lo que atente contra la vida, el desarrollo de las personas y la construcción de comunidad, es atentar contra “el ser y el hacer en tiempo y forma”.
Los argentinos estamos frente un enemigo más peligroso que “el imperialismo”, “la sinarquía internacional”, el “intervencionismo estatal”, “los desquicios del mercado” y “la propiedad privada o colectiva”: NOSOTROS MISMOS.
Vicente
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Escrito en Reflexiones | Etiquetado Argentina, educación, Responsabilidad Social Empresaria, RSE, sociedad, violencia |