
Mujeres : es hora de levantar la mirada
septiembre 19, 2008
El mundo humano fue ordenado, entre otras cosas, por la fuerza del Macho. Principio válido para la vida en la naturaleza, pero a medida que se fue construyendo el mundo de la cultura la Hembra fue adquiriendo espacios en lugares denegados históricamente.
Se está haciendo justicia. ¡Aleluya!
Que disculpen las señoritas, señoras y señoronas de mi Patria que me entrometa en su derrotero por alcanzar el lugar que dicen merecer. La Historia dará su veredicto, tengo muy claro que soy sapo de otro pozo. Me meto de puro “varón domado”, nomás y por haber nacido de una mujer, cuando no era tanto “género”.
Puedo cometer algunos yerros por la falta de feminidad que me caracteriza, gracias a Dios!. Hablo con la autoridad de la víctima de los “enojos” de la “Patrona” que se ponen de manifiesto cuando la “Patrona” realiza la “crítica constructiva” si nuestros intereses, pasiones, debilidades, estupideces y sapiencias masculinas ponen en riesgo la cría. Si dudan, puedo ofrecer una prole de testigos que son “torturados” impiadosamente, con este procedimiento correctivo, del que somos gustosamente víctimas.
Así nos van construyendo, a través del maravilloso y fascinante proceso al que nos someten en su rol de madres, novias, esposas, a fin de sincerarnos y rendir un justo homenaje, también a las pacientes y discretas amantes.
Nacemos todos Varones, necesaria condición para aspirar a ser Hombres, pero como todo gran logro, son pocos los Varones que pueden alcanzar la calificación de Hombre y mucho menos el de Señor como tal. No todos llegan. Es así, lo virtuoso cuesta.
¿Cómo empieza el enojo en la “Patrona” generalmente? Cuando los varones exteriorizamos nuestros proyectos y éxitos y le asignamos la culpa a los otros de nuestros errores, miedos, inseguridades, traiciones, etc.
Las señoritas, señoras y señoronas levantan la mirada en silencio, miran desmintiendo nuestros argumentos. Entendemos el mensaje e interrogamos, antes de que haya palabra:
- ¿Qué mirás?
Bajan la mirada y siguen en lo suyo.
- “¡Claro!”, ¿ahora te callas?”
Afirmamos, para que no queden dudas, que tienen que callarse. Si hay palabras el piadoso silencio se convierte en estocada certera de matador. Lo que pueden llegar a decir contraría y desmiente todos los adjetivos y calificativos válidos solo para nuestra madre, y como novias, esposas o amantes, se empecinan en desmentir como sea, sin hablar.
A la “Patrona” hay que callarla. Conocedora de esto por amor, piedad o conveniencia se calla, en la mayoría de los casos si hubiera palabra toda la masculinidad estaría en riesgo y podría quedar en ridículo.
Maravillosas “Patronas” en los diferentes roles de madres, novias, esposas, amantes y oficios antiguos, la Patria Argentina exige que levanten la mirada. Ustedes saben lo que tienen al lado, arriba, abajo, en la mesa, el sillón y la cama.
Todos somos pecadores, Jesús hasta tuvo su traidor. ¿Por qué no nosotros? No hagamos que la Juventud que nació en la Democracia vuelva a enfrentarse como enemigos.
Perón y Balbín dieron la mejor enseñanza: el diálogo, por ende la palabra, y reconocerse como partes de un todo, con distintas visiones.
El Justicialismo en toda su historia ha demostrado que tiene en su tradición “la pareja”, ”la familia”. La militancia sin compañera no existe. Gracias a Dios.
Además nuestra Patria demostró a través del Peronismo que contó con Presidencias de parejas militantes: Perón – Evita, Duhalde – González, Kirchner – Fernández, por ende, siempre hubo intentos para fecundar una Patria libre, justa y soberana.
Señora Presidenta, con todo respeto, levante la mirada e invite como madre, esposa y presidenta a todas las mujeres argentinas, en cualquiera de los roles que procesan nuestra masculinidad, a que la imiten y que la sigan para que los varones que tenemos la suerte de acompañar a cada una de ustedes, independientemente de sus ideologías y los espacios políticos que ocupen, desactivemos en cada uno de nosotros y ustedes, la pulsión a fracasar cuando triunfamos.
Los más visibles de esta pulsión son los ex boxeadores, ex jugadores y ex artistas, pero los habemos de otros charcos Cada una sabrá cómo hacerlo, a algunos les alcanza con que sólo levanten la mirada, a los gordos suspendiéndole la milanesa que le hacía la “mamá”, a otros, diciéndoles que lo que dicen y hacen les produce “dolor de cabeza “, que lo de hoy lo dejan para mañana.
A los más resistentes díganles que si no revisan su conducta, levantarán la sábana para desmentir públicamente la muletilla “es la primera vez que me pasa”.
Muchas argentinas y muchos argentinos somos grandes, porque no llegamos a desarrollarnos como adultos. Nos estamos desintoxicando del odio, la frustración y la propensión a la pérdida en todas sus versiones, muertos excluidos, desaparecidos, emigrados, etc.
“No sigamos haciendo la autopsia del pasado”. No intoxiquemos a nuestros hijos con el odio y la idea de la “desaparición” del disidente.
No sigamos amontonando desapariciones, porque vamos a hacer la montonera de las desapariciones en Democracia.
Señora Presidenta, respetuosamente, haga valer su género para que éste nos cobije a todos y ya que estamos en el tiempo de la integración como respuesta a la exclusión, con respeto y humildad le dejo una reflexión: Integrar no es juntar ni sumar, sino que las partes se identifiquen con el todo y éste en cada una de ellas.
Vicente
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